Mucha gente usa bastoncillos para limpiarse los oídos sin saber el peligro que esconden: pueden lesionar el tímpano y favorecer la formación de tapones de cerumen.
Aunque parezca mentira, los oídos se limpian solos. En Fónix te enseñamos a cuidar su higiene sin hacerte daño.
El cerumen no es el enemigo
El cerumen lubrica el canal auditivo y lo protege de infecciones. El oído se autolimpia de dentro hacia fuera: al hablar, masticar o mover la mandíbula, la cera se desplaza hasta el exterior, donde se seca y cae.
Consejos de higiene auditiva
- No te limpies el oído en exceso.
- Si usas bastoncillos, solo por fuera; nunca los introduzcas en el oído.
- Si entra mucha agua (ducha o playa), inclina la cabeza hacia el lado afectado y muévela para facilitar su salida.
- Consúltanos si notas pérdida auditiva, taponamiento o dolor.
Los profesionales de Fónix estamos en Illescas y Toledo para ayudarte.
