Sabemos que el calcio cuida los huesos y la vitamina A favorece el crecimiento, pero ¿qué vitaminas y minerales ayudan a conservar una buena audición? En los Centros Auditivos Fónix de Toledo e Illescas te lo contamos.
La alimentación influye más de lo que parece en la salud del oído. Algunos micronutrientes actúan como auténticos protectores de las células del oído interno, las responsables de que oigamos bien.
Magnesio
Un estudio de los National Institutes of Health (EE. UU.) demostró que el magnesio, combinado con las vitaminas antioxidantes A, C y E, reducía la pérdida auditiva provocada por el ruido. El magnesio combate los radicales libres que dañan las células ciliadas durante los sonidos fuertes. Lo encuentras en plátanos, patatas, tomates y espinacas.
Ácido fólico (vitamina B9)
El ácido fólico ayuda a generar células nuevas y favorece una buena circulación, imprescindible para que las células del oído interno funcionen. Se ha visto que quienes lo toman presentan menos pérdida de audición con el tiempo. Ricos en ácido fólico: espinacas, espárragos, lechuga y aguacate.
Potasio
El potasio regula el agua dentro y fuera de las células, también las del oído interno, y es clave para convertir el sonido en impulsos eléctricos. Disminuye con la edad y su falta se relaciona con la presbiacusia (pérdida auditiva por envejecimiento). Lo aportan alubias, pasas, naranjas y leche.
Zinc
El zinc refuerza el sistema inmune; su déficit aumenta resfriados e infecciones de oído. Como el cuerpo no lo produce, hay que obtenerlo de la dieta: carne de cerdo o pollo, almendras, lentejas y chocolate.
Una alimentación equilibrada es un aliado más para tu audición. Y para revisarla, te esperamos en nuestros gabinetes, Centro Auditivo Fónix Toledo y Centro Auditivo Fónix Illescas.
