En Fónix, centros auditivos de Toledo e Illescas, vemos a menudo cómo personas que han ido perdiendo audición sin poner remedio acaban aisladas de familiares y amigos.
No oír bien limita la vida e incomunica. Y la buena noticia es que tiene solución si se actúa a tiempo.
Cada audición es única
Perder oído depende de dos factores: la edad y las situaciones auditivas vividas. Hay quien, habiéndose cuidado toda la vida, pierde audición por cumplir años; y quien, sin ser mayor, ya tiene pérdidas por exponerse a volúmenes peligrosos con reproductores de música.
Lo cierto es que todos sometemos nuestros oídos a situaciones potencialmente dañinas que, con el tiempo, pasan factura.
No llegar al aislamiento
Quien deja de oír bien y no hace nada acaba aislándose: pierde interés por sus aficiones, se recluye y pueden aparecer estrés e incluso depresión. Nunca hay que llegar a ese punto.
El primer paso es una revisión auditiva en cualquiera de los gabinetes Fónix, en Illescas y Toledo. Cuanto antes, mejor.
